Departamento de Ingeniería Química

Quiénes Somos

El actual Departamento de Ingeniería Química (DIQ) de la Universidad de Santiago de Chile tuvo su origen en la especialidad de Ingeniería Industrial Química de la ex-Escuela de Ingeniería Industriales (EII).

Sus profesores fundadores fueron los ingenieros Abdón Zomosa e Isaac Levi (1956), quienes concibieron el Laboratorio de Operaciones Unitarias (LOPU), además de integrar a los académicos Lautaro Retamales (1959), Horacio Correa (1962), Juan Humberto Vera (1962) y Pedro Iván Álvarez (1964).

En 1970, las autoridades universitarias dispusieron de una fusión no oficial de la especialidad de Química de la Escuela de Artes y Oficios (EAO) con el Departamento de Ingeniería Química de la EII. Esta fusión da origen al Departamento de Química, cuya existencia legal se oficializó a finales de 1972, con la creación de la Facultad de Ingeniería de acuerdo con una nueva Ley Orgánica de la Universidad.

Finalmente, la creación de la Facultad de Ciencias, a fines de 1975, da origen al actual Departamento de Ingeniería Química (DIQ), correspondiendo al área de Ingeniería del Departamento de Química.

Misión

La misión del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Santiago es generar, difundir, preservar y aplicar el conocimiento en todas las áreas disciplinarias de la Ingeniería Química y Bioprocesos, requeridas para la utilización y transformación de la materia, mediante la formación de profesionales y graduados, la investigación de excelencia y la vinculación con el medio, comprometido con el mejoramiento continuo para contribuir al crecimiento y desarrollo sustentable del país en una sociedad global; en un ambiente de respeto, digno, equitativo y de colaboración.
 

Visión

El Departamento de Ingeniería Química, unidad inclusiva y protagonista permanente del desarrollo de sus disciplinas, se proyecta como referente nacional e internacional en la generación de conocimiento con énfasis en la formación de profesionales y graduados de excelencia, así como en la transferencia científico-tecnológica para la transformación, el uso sustentable y eficiente de los recursos, y la generación de valor para mejorar la calidad de vida de la sociedad.